Consejos

 ¿CÓMO BRONCEARSE SIN QUEMARSE?

El bronceado es una reacción de protección de la piel gracias a unas células dérmicas, los melanocitos que producen melanina: este pigmento absorbe la energía y la dispersa en forma de calor, captando los radicales libres formados por esta reacción. Existen distintos tipos de piel, en los que puede variar el tipo de protección. Algunas se queman con facilidad y prácticamente no se broncean (pieles muy blancas, fototipo 1), y para otros tipos de piel es justo al contrario (pieles oscuras, fototipo 6). Cuanto menor sea el fototipo, más protección necesitará la piel. 

CONSEJO PRÁCTICO

Un bronceado seguro, necesita tiempo para desarrollar la pigmentación. Por ello, se recomienda una exposición progresiva, evitando las horas de máxima insolación entre las 12h y las 16h. Utilice protección externa, en especial con un cuidado fotoprotector que tenga un índice de protección elevado, de entre 30 y 50 según su fototipo. Una protección adecuada reduce los riesgos para la piel de exponerse al sol, pero no debemos olvidar que su eficacia se atenúa cada 2 horas y después de cada baño, por lo que se debe reaplicar al menos en ese periodo de tiempo.

¿CÓMO ELEGIR UNA PROTECCIÓN ADAPTADA A MI TIPO DE PIEL?

Todos tenemos una protección solar diferente, que se va agotando con cada exposición. La piel por sí misma es capaz de reparar los daños causados por las radiaciones UVA y UVB pero no puede hacerlo de manera indefinida: debemos ayudarla a conservar ese grado de protección con un fotoprotector adaptado a nuestro tipo de piel. Pieles más claras necesitarán protección con un índice más elevado y aplicaciones más frecuentes.

CONSEJO PRÁCTICO

Una protección adecuada debe presentar un índice de protección elevado asegurando la estabilidad de sus filtros tanto para la radiación UVB (responsable de las quemaduras) como la UVA (responsable de daños más a largo plazo como fotoenvejecimiento, melanomas y aparición de manchas). La aplicación frecuente, al menos cada dos horas, es imprescindible para evitar daños dérmicos: por ello, adquiere importancia la textura y la sensorialidad del producto: el producto nos debe gustar al aplicarse. Así, para pieles grasas, elegiremos una textura fluida y astringente; para pieles secas, la mejor elección son leches y cremas untuosas; para los niños, siempre se buscarán texturas fáciles de aplicar como las fluidas o el spray.

 

¿Qué otros cuidados debo realizar para un correcto bronceado?

El uso de protectores solares es esencial para proteger la piel; sin embargo, existen muchos otros productos importantes para el correcto bronceado: bonito, duradero y sin riesgos.

-          En primer lugar, tenemos la nutricosmética solar. Existen distintos preparados de administración oral para preparar la piel desde dentro para mejorar el bronceado y evitar, sobre todo la aparición de alergias solares y de manchas causadas por el sol. La toma de estos productos debe realizarse como mínimo un mes antes de la exposición solar prolongada y mantenerla durante al menos otro mes. Con esto reduciremos el riesgo de problemas asociados al sol, haciendo que nuestro bronceado se mantenga mayor tiempo.

-          Además de la protección, nunca podemos olvidar la hidratación siguiente a la exposición. El empleo de fórmulas rehidratantes postsolares (After Sun), recuperan el balance hídrico de la dermis, nos aportan frescor y mayor resistencia a quemaduras subsiguientes. 

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