Consejos

Dermatitis atópica

 

 

Sintomatología

La exposición a factores ambientales irritantes, la sequedad exterma, la exposición al agua, los cambios de temperatura, la contaminación y el estrés.

Sus síntomas son:

·         Picor todo el tiempo (incluso de noche).

·         Ampollas que supuran y forman costras.

·         Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas.

·         Erupción cutánea.

·         Áreas de la piel en carne viva (excoriación) debido al rascado.

·         Escozor en la zona dañada.

·         Áreas gruesas o con apariencia de cuero, llamadas liquenización, lo cual puede ocurrir después de rascado o irritación prolongada.

 

Tratamiento

Varios autores sugieren un tratamiento multidisciplinar del problema abordando pautas comportamentales, tratamiento farmacológico y una correcta hidratación e higiene.

Pautas comportamentales.

La influencia de factores externos en la aparición de los brotes implica que el cuidado y la previsión de los mismos sea piedra angular en la prevención de estos episodios agudos. Estrés, dieta descompensada, bajada de las defensas por enfermedades de repetición, alérgenos son algunos de los factores que el paciente debe controlar para evitar la aparición frecuente de eccemas.

Hidratación e higiene de la piel.

Debemos tener en cuenta que la piel es la primera barrera que nos protege de agresiones externas. Por ello, necesita ser cuidada por medio de una correcta hidratación. Además, para los pacientes que sufren procesos de dermatitis, una hidratación adecuada es capaz de espaciar la aparición de brotes y eccemas, mejorando notablemente su calidad de vida. Existen diversas marcas de cremas emolientes especializadas en el cuidado de la piel atópica, siendo la nota común, y esencial para evitar agravaciones del problema, la ausencia de conservantes (los famosos parabenos), colorantes y perfumes. El uso de cremas con extractos vegetales de naturaleza calmante, como la avena o la caléndula, también contribuye a la mejoría de estos pacientes.
Si la hidratación es importante, tampoco podemos olvidar la higiene previa: se deben usar geles suaves sin tensoactivos ni agentes conservantes o aceites acuosos que garantizan el aporte de hidratación durante el baño.

 

Tratamiento farmacológico.

En caso de presencia de brotes, los tratamientos farmacológicos incluyen el uso de corticoides tópicos, inhibidores de la calcineurina, y antibióticos para tratar las sobreinfecciones. Las familias de los fármacos empleados pueden  comprometer las defensas de la piel cuando son aplicadas de un modo continuado. Recordemos la importancia de la aplicación en capa fina y exclusivamente en las zonas de brote. La aplicación de una crema emoliente previa al corticoide favorece su absorción aumentando su efecto y reduciendo la duración del tratamiento.

 

10 CONSEJOS PARA EL CUIDADO DE LAS PIELES ATÓPICAS

1-     Usa leches corporales emolientes que no tengan conservantes ni perfumes. Es importante resaltar que las pieles atópicas “se acostumbran” a la hidratación habitual, por lo que es conveniente cambiar de vez en cuando. El uso de aceites corporales es muy recomendable por su elevado poder emoliente

2-     La hora del baño también es importante. Los productos utilizados no deben ser agresivos para la piel, evitando tensoactivos y conservantes. No es conveniente el uso diario de esponjas duras, ya que pueden irritar las glándulas sebáceas favoreciendo el brote. Las esponjas naturales no tratadas son una buena alternativa.

3-     Sécate sin frotar, para no irritar la glándula. Hazlo mediante pequeños tocamientos con una toalla suave. Así se evita eliminar los principios activos calmantes del gel.

4-     Evitar exposiciones prolongadas al sol y bañarse en piscinas con un contenido elevado en cloro. Son dos agentes secantes de la piel que pueden favorecer la aparición de brotes. Usa fotoprotectores adecuados a tu tipo de piel con un nivel reducido de filtros químicos, que no se absorben.

5-     Cuida la dieta, evita comida rápida y precocinados con un alto contenido en conservantes. Toma fruta y verduras frescas que aportan vitaminas y pigmentos beneficiosos para la piel.

6-     Los nervios deben controlarse. Se ha relacionado directamente la aparición de placas atópicas con estados de estrés intenso.

7-     Ciertos estudios han demostrado la importancia de los probióticos en el cuidado de las pieles atópicas. El uso de cepas combinadas ayudan al mantenimiento de la flora cutánea, manteniendo el equilibrio de la dermis, espaciando la aparición de brotes.

8-     No debes rascarte el eccema. La piel está altamente sensible y con el rascado contribuyes a su desestabilización, pudiendo provocar heridas que pueden infectarse fácilmente. Existen lociones calmantes y refrescantes que ayudan a soportar el picor hasta el final del brote.

9-     Usa prendas de algodón o tejidos transpirables. El bloque por el exceso de sudoración de la glándula sebácea provoca la aparición de brotes.

10-  En caso de brote declarado, ve al médico por un corticoide adecuado. Aplícalo siempre en capa fina sobre la superficie del brote. Previamente, aplícate tu crema emoliente para favorecer el efecto del medicamento.

 

 

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